5 secuelas excéntricas que merecen reivindicarse (I)

No estaba muy seguro de la temática de mi siguiente post, divagando entre la corriente extendida de oscurecer cuentos clásicos haciendo una pequeña lista de algunos de los más destacados o ésta, más arriesgada y abierta a lapidaciones, en torno a 5 secuelas que, bajo mi parecer, merecen reivindicarse por intentar salirse de la norma establecida por sus precedentes. Finalmente he decidido ir por la que más me divertía: la de secuelas de fuerte espíritu camp que, a fuerza de excentricidad, han conseguido situarse como películas de culto, en todo el sentido del termino. Esto es, una popularidad muy negativa contrarrestada por sectores muy pequeños que destacan sus intentos por desmarcarse de la filosofía continuista establecida por toda segunda parte. Y como no me gusta la saturación, y tampoco tengo tanto tiempo como el que me gustaría, lo iré haciendo una por una, a post por día. Espero que lo disfrutéis. Sólo me queda algo por preguntaros… ¿Cuales son vuestras secuelas que, creéis, merecen reivindicarse?

NÚMERO 1: HELLRAISER II (1988)

Hellbound: Hellraiser II

Hellsaiser fue la película que le dio credibilidad a Clive Barker como director. Para los neófitos, Barker es un famoso escritor de género conocido por una visión muy particular que resalta la sexualidad del terror; el erotismo unido al placer por el dolor (idea central de Hellraiser) apoyado sobre unas bases donde el gore no queda exento de protagonismo. De hecho, algunos de sus relatos cortos se han trasladado a cine con irregular suerte, tal es el caso de Mignight Meat Train, con Bradley Cooper o Candyman de Bernard Rose, ésta última conocida por la impresionante labor musical de Philip Glass, uno de los grandes compositores del cine (Las Horas, Pi, Kooyanisqatsi), que otorgó un trabajo considerado, de forma unánime, como demasiado bueno para la película.

Hellraiser, el debut de Barker, fue un éxito que consiguió doblar y  triplicar su presupuesto de 1 millón de dólares recaudando 14 millones a nivel mundial. Números que a día de hoy pueden no sorprender, pero que, para el nivel del filme, fueron datos sobradamente buenos que establecieron el nacimiento de una saga que ya lleva unas nueve entregas (la última de ellas de 2011) y un documental estrenado el año pasado sobre la creación de las dos primeras películas. Las únicas con una unidad espacio temporal continua que, en la segunda parte, retomaba los personajes donde los había dejado la anterior, traumatizados por el enfrentamiento con Pinhead, el ser venido de una dimensión alternativa poblada por los llamados ‘cenobitas’ donde el sexo y el dolor son dos entes indisolubles a través de los que alimentarse. Una visión perturbadora y muy eficaz que siempre ha sido el sello de Barker en todas sus historias.

Hellraiser : Escher

Adoptando la idea clásica de ofrecer más y mejor, Clive Barker dejó la producción en manos de Tony Randel, director de serie B que debutaba en solitario y que apostó por ampliar los límites del universo creado por el escritor. Si en la primera todo se limitaba a una habitación del segundo piso del hogar donde se hospeda la familia protagonista y en el que se desataban todas las fantasías macabras, aquí se apostó por la creación de todo un laberinto infinito que reflejara el caos surrealista (con ecos de las ilustraciones de Escher) donde los supervivientes se encontraban con torturas de lo más variadas, siempre en aras de la morbosidad que suele caracterizar las novelas. Poniendo cuidado a su vez en un apartado visual sucio pero acorde a una intencionada atmósfera decadente, lastrada por un guión con demasiadas lagunas y un desarrollo muy irregular escrito por Peter Atkins, también debutante con esta cinta y que, a la postre, se convertiría en el principal valedor (en labores de escritura) de otra saga de terror de comienzos de los 90 conocida como Wishmaster, sobre el peligro de conseguir lo que deseas.

Con un presupuesto estimado de 6 millones de dólares, Hellraiser II volvió a ser un éxito dentro de sus términos, doblando la taquilla hasta los 12 millones sólo un año después del estreno de la entrega original, algo que explica la apuesta por una saga que se ha alargando (y regodeado en su decadencia) a lo largo de los años. A sí mismo, con el paso del tiempo se ha visto reivindicada por ser la más fiel de todas las secuelas al espíritu de los relatos de Barker, despertando división de opiniones entre la crítica y una ligera inclinación hacia el beneplácito de los espectadores, si tenemos en cuenta los datos de Rotten Tomatoes, una de las webs líderes en cuanto a la media de valoraciones de un producto junto a Metacritic.

Rotten Tomatoes

Lo cierto es que, aun con todos los errores de lógica que tiene, el desarrollo errático y un dibujo de personajes testimonial, Hellbound es un filme que se divierte en su locura, ofreciendo un espectáculo gore sin pretensiones solemnes y digno de los mejores giallos, con algunas set pieces muy vistosas, como todo lo que tiene lugar en el laberinto, o unos efectos especiales marca de la casa, hechos a mano, como solía pasar en gran parte del cine fantástico de los 80, aportando con la perspectiva un encanto algo naif que ahora sólo poseen las películas realizadas en esa década. Destaca sobremanera también una banda sonora de fuerte corte épico compuesta por un asiduo a los horrores del cine, Christopher Young, un compositor con más de 25 años de experiencia a sus espaldas y que aquí ofreció uno de sus trabajos destacados.

Actuaciones exageradas y maravillosamente histriónicas que marcarían las carreras de Clare Higgins y Ashley Laurence, un diseño de producción muy reseñable obra de Michael Buchanan (quién también daría aspecto a la adaptación de Orlando, una novela de Virginia Woolf ambientada en la época isabelina y dirigida por Sally Potter) y una preferencia por las criaturas muy grotescas, llenas de cortes, cuero y alfileres acabaron por enmarcar una digna continuación de fuerte espíritu camp que gustará a los familiarizados con cierto cine de serie B, tontorrón, sangriento y sucio, además de a aquellos lectores de Barker que conozcan sobradamente su universo y su fuerte tendencia a reflejar el sadomasoquismo en comunión con el terror.

Anuncios

2 comentarios en “5 secuelas excéntricas que merecen reivindicarse (I)

¿Que opinas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s